La música es un elemento que muchas veces se deja en segundo plano, pero tiene un gran impacto en el ambiente de la celebración.
Elegir bien qué poner en cada momento ayuda a crear una experiencia más agradable.
Durante la llegada de invitados
– Música suave
– Instrumental o versiones acústicas
– Volumen bajo
Crea un ambiente relajado y acogedor.
Durante la comida
– Música de fondo
– Ritmo tranquilo
– Sin protagonismo excesivo
Debe acompañar, no distraer.
Después de la comida
– Música más animada
– Canciones conocidas
– Ritmo más alto
Aquí ya se busca un ambiente más festivo.
Para los niños
– Canciones actuales o conocidas
– Música divertida
– Espacios donde puedan moverse
Un consejo final
No hace falta una lista perfecta, solo pensar en el ambiente que quieres crear en cada momento.


